¿Qué entiendes tú por amor?

He elegido como título la sempiterna respuesta (si bien pregunta) de cualquier ser amatonormado que oye hablar por primera vez en contra del amor. No me extraña. Es la reacción natural; la persona se queda impactada y te exige una explicación, porque “¡a ver qué te has creído tú que es el amor para decir que es malo! Cuando me dicen esto, me figuro la mente de mi interlocutor/a así: “No puede ser que lleve toda mi vida defendiendo como lo más maravilloso de la existencia, una ideología cruel y violenta ¡Esta tía debe de estar confundiéndolo con el amor romántico/tóxico/Disney/de telenovela del que evidentemente estoy por encima y tengo superadísimo”.

Asisto entonces a un esfuerzo voluntario semiconsciente de alguien que se aferra a Matrix. Claro, eso es: Estamos confundiendo el “amor del bueno” (que no es más que el sistema estabilizándose en la injusticia; el ser humano adaptándose resilientemente a una condición subóptima de supervivencia) con ese en el que está lo malo: Todo tipo de violencia (incluida la de género), la dependencia emocional que conduce a aguantar entornos insalubres e infelices, las desigualdades, el consumismo, la monotonía o el estrés (dependiendo de dónde nos situemos dentro del abanico monogamia-anarquía relacional), las infidelidades… Esa ceguera selectiva que nos impide ver el sufrimiento en el amor, que hasta hace unos años excusábamos en esa expresión ñoña de “el amor es bello incluso cuando duele”, y actualmente, conforme vamos desnaturalizando la violencia y ya no renta, pretendemos separarlo en dos tipos de amor, indivisibles en la práctica porque sólo es uno. ¿Que qué entiendo yo por amor? Pues lo mismo que tú: Un sentimiento que te lleva a cuidar gente en base a unos criterios que tú consideras espontáneos e innatos, pero que curiosamente coinciden con lo culturalmente deseable. Y que quienes no cumplen esos criterios, quedan en soledad. Un mercado en el que se compra, se vende y se regatea intentando adquirir lo más valioso al menor precio posible. Un “sálvese quien pueda” en el que, si conseguimos un producto (pareja) de calidad aceptable, nos contentamos (al menos hasta que aparezca alguien mejor), nos serenamos y hacemos la vista gorda frente a las personas que siguen sufriendo. Tenemos el mismo concepto, pero tú te empeñas en seguir defendiéndolo a capa y espada y yo he tirado la toalla, no voy a justificar más lo injustificable.

Otra situación mezquina que creo que todo el mundo hemos vivido alguna vez: Cuando una amistad nos cuenta su zozobra amorosa, la consolamos con un “ya habrá alguien para ti, vales mucho”… ¿Vales mucho? ¿En serio?¿Somos conscientes en ese momento de que las virtudes de esa persona no cuentan ni en Tinder ni en la vida real? ¿Por qué engañamos, peor todavía, creemos que engañaremos, a alguien mayor, poco agraciade/a/o, pobre, etc. que sabe que lo que la separa de encontrar su “amor ideal” son 20 años, 20 kilos o 20 millones de euros? Al final, preferirá una pareja “a su altura” (es decir, menos rica, joven y guapa de lo que le gustaría) a la carestía de atenciones.

No malinterpretemos: Este es un artículo de hermandad. Mi queride amanotormade: Toda la peña que ahora critica el amor ha estado en tu lugar (deberías haberme visto a mí el año pasado, era la paladina del amor); venimos del mismo sitio. No me he iluminado, ni descubierto la penicilina, ni soy más lista que nadie: me he cansado. La esperanza, la he puesto en otras cosas: En la vida misma, en otros vínculos, en otros proyectos. En buscar y fabricar nodos de relaciones equitativas que sean un oasis; en levantar un hospital de campaña en el epicentro de esta guerra. Un lugar al que acudir cuando te canses de estos infames Juegos del Hambre.

¿Nos seguimos viendo? Espero que sí 🙂

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4 comentarios sobre “¿Qué entiendes tú por amor?

  1. Me parece muy interesante e incluso contraintuitivo decir que es un solo amor, que no podemos separarlo en el amor “bueno, ético y no normado” vs el amor Disney. Pero entonces ¿no hay una manera saludable de amar?

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    1. No; pero sí la hay de relacionarse :). La idea es actuar en nuestras relaciones en base a la justicia, no al amor, por la naturaleza caprichosa de éste; y dejar desarrollarse a las emociones en un marco de cuidados reales, no en expectativas e idealizaciones.

      Un saludo!

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      1. lo que dices me recuerda mucho que es desde Platón que adoptamos la idealización del amor, toda una corriente y después un modelo social en donde amor-idealismo-trascendencia van de la mano. Yo soy un poco más epicurista y lo mio es la recolección de placeres, pero también negando el idealismo del amor.

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  2. lo que dices me recuerda mucho que es desde Platón que adoptamos la idealización del amor, toda una corriente y después un modelo social en donde amor-idealismo-trascendencia van de la mano. Yo soy un poco más epicurista y lo mio es la recolección de placeres, pero también negando el idealismo del amor.

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